lunes, 12 de octubre de 2026

Los ojos del cielo (Hijos de Teluria III), de Alberto Guaita Tello

Nunca resulta sencillo despedirnos de un universo que nos ha acompañado durante muchas páginas. Cuesta cerrar la puerta a esos lugares que hemos aprendido a habitar con la imaginación, dejar atrás a unos personajes que, de algún modo, se han convertido en compañeros de viaje y aceptar que una saga llega a su final. Y es que hay historias que no terminan cuando llegamos a la última página: permanecen en nosotros, como una luz que se resiste a apagarse, como el eco de una voz que todavía tiene algo que contarnos. Y esperemos que así sea durante mucho tiempo, porque me resisto a abandonarlos del todo.

Los ojos del cielo ( Ediciones Km 0, 2026), última entrega de la saga Hijos de Teluria, nos invita a regresar a ese universo fantástico que Alberto Guaita Tello ha ido construyendo, un mundo en el que la realidad y lo extraordinario se entrelazan y donde los destinos individuales forman parte de una historia mucho más grande. Tras el camino abierto por Los ojos del mar y continuado en Los ojos del desierto, esta última etapa nos recuerda que las grandes aventuras no solo se miden por los peligros que afrontan sus protagonistas, sino también por todo aquello que están dispuestos a arriesgar, proteger y amar. En Los ojos del cielo, una oscura amenaza se cierne sobre Teluria, sus territorios y la Tierra. Los tenebrosos Duales y su octaedro han irrumpido en estos mundos con la intención de saldar una deuda ancestral y recuperar un poder que podría someterlo todo a su voluntad. A bordo de La Casa de Todos, Etienne y Ciel descubren una inquietante verdad sobre sus orígenes. Tras las huellas del anillo de Turj, emprenden un peligroso recorrido por distintos planetas en busca de los Sagrados Mellizos, en una carrera contrarreloj de la que depende mucho más que su propio destino. Mientras tanto, en la Tierra, Lión y Fanya viajan hasta el lago Nyos para investigar la aterradora criatura que ha emergido de sus aguas. Malaam, por su parte, debe escapar de quienes buscan vengarse de él. Al mismo tiempo, en las profundidades de Teluria, una Fanya rejuvenecida intenta reunirse con Sharduk, mientras La Voz prepara a sus tropas para asaltar el último refugio del general Lucas. Los destinos de tres mundos vuelven a entrelazarse en una lucha marcada por secretos, antiguas heridas y fuerzas capaces de cambiarlo todo. En esta entrega final de la trilogía Hijos de Teluria, Alberto Guaita Tello conduce a sus personajes hacia un desenlace épico en el que las piezas de una historia extraordinaria deberán encajar antes de que la oscuridad lo devore todo.

Del mar al desierto, y ahora bajo la inmensidad del cielo, cada escenario parece guardar sus propios secretos y cada paso nos acerca un poco más al destino de quienes han dado vida a esta historia. La fantasía se convierte así en un territorio para explorar emociones muy humanas: la esperanza frente a la incertidumbre, la fuerza de los vínculos, el peso de las decisiones y esa necesidad de seguir adelante incluso cuando el horizonte parece imposible de alcanzar. ¿Y sabéis qué? Que, en el fondo, las obras que nos emocionan hablan también de nosotros. De nuestras despedidas, de las batallas que libramos en silencio y de la huella que dejan en nuestra vida las personas —reales o imaginarias— con las que hemos compartido un trecho del camino. Llegar al final de una historia es cerrar un libro, sí, pero también abrir un pequeño espacio en la memoria para conservar todo lo que nos ha regalado. Tal vez sea esa la verdadera magia de la literatura: permitirnos abandonar un mundo sin perderlo del todo, porque algo de él se queda para siempre entre nuestras páginas favoritas. Con Los ojos del cielo, Alberto Guaita nos provoca a mirar hacia ese horizonte donde toda despedida guarda un último destello de belleza. Y es que algunas personas, o algunos universos literarios, no desaparecen cuando dejamos de leerlos: siguen brillando dentro de nosotros, como estrellas a las que siempre podemos regresar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los ojos del cielo (Hijos de Teluria III), de Alberto Guaita Tello

Nunca resulta sencillo despedirnos de un universo que nos ha acompañado durante muchas páginas. Cuesta cerrar la puerta a esos l...