martes, 15 de marzo de 2022

Cuestión de suerte, de Pablo de Aguilar González

Ya dijo Konrad Adenauer que "la suerte es una flecha lanzada que hace blanco en el que menos la espera". No precisó el alemán si se trataba de la buena o de la mala, así que asumiremos que tenía ambas en mente al pronunciar la célebre frase. Nunca sabremos quién dispara la certera saeta –impregnada de miel o de hiel– que nos altera la sustancia de los días de modos que ni nos acercábamos a sospechar, pero a muchos nos encantaría ponerle rostro... Que se lo pregunten si no a los personajes de la última novela de Pablo de Aguilar González.

Cuestión de suerte, así se titula, y fue publicada en julio de 2021 por Ediciones Dokusou. En sus algo más de 160 páginas (se lee prácticamente de una sentada), Pablo de Aguilar González vuelve a sorprenderme con su forma de hacer magia en la construcción de personajes. Un camello de poca monta y seso ligero, un millonario incapaz de comprar con dinero lo que más anhela, un estafador que siempre se creyó una estrella, una ninfómana con voluntad de rehabilitación, un técnico de ascensores que nada entre dos aguas y un amor de juventud que escribe su teléfono en una servilleta. Dispares, sí, pero conectados entre sí de formas insólitas, son vapuleados por golpes de suerte (de la buena y de la mala) hasta concurrir en el escenario de un hotel aguardando el momento del clímax (y vaya clímax). Antihéroes perfectamente dibujados en sus presentes que adquieren profundidad psicológica al mirar al pasado. Personajes "con el estómago lleno de secretos y, por ende, el esófago de mentiras", como bien afirma Pedro Martí en el prólogo. Almas en quiebra que buscan la redención. ¿Lograrán encontrarla? Tendrán que leer para averiguarlo.

Una vez más, me complace reconocer la forma de escribir de Pablo de Aguilar –inconfundible cuando has leído varias de sus obras– en cada una de sus páginas, esa melodía que consigue con repeticiones estratégicas que aún tengo dando vueltas por la cabeza. Desde luego, suerte la mía por haberlo leído.

lunes, 14 de marzo de 2022

Morbo gótico, de Ana Ballabriga y David Zaplana

"El morbus gothorum o morbo gótico era el nombre que recibía el método por el cual los reyes visigodos eran asesinados sin piedad por otro noble que conseguía así ocupar su lugar".

De este modo se le define al lector, en la página 343 de la obra, el concepto que da título a la novela que acabo de terminar, Morbo gótico, escrita a cuatro manos por el tándem Ana Ballabriga-David Zaplana, y publicada bajo el sello de la ciezana Alfaqueque Ediciones en 2010. Es mi primera incursión en las letras de este dúo literario y sé que tarde o temprano repetiré.

La trama de Morbo gótico gira en torno a Nicolasa, joven psicóloga madrileña que trata de abrirse camino profesional en Lisboa. Su marido, Nuno, es inspector de policía y parece tener un proyecto de vida radicalmente distinto al de ella: sin aspiraciones profesionales más allá del trabajo bien hecho, su sueño es llenar el hogar de niños y disfrutar de su familia. Como podrán imaginar, semejante diferencia de aspiraciones constituye un foco de tensión que arrastra a Nicolasa y a Nuno al borde del abismo conyugal. Los recuerdos de infancia y juventud de nuestra protagonista, que desembocan en un infinito de pesadillas y la consiguiente fobia al sueño, tampoco ayudan a equilibrar la balanza, pues hacen mella en su ánimo constantemente. En el momento en que los lectores entramos en la historia,  ha aparecido en Lisboa lo que parece ser un asesino en serie, y la investigación de los crímenes correrá a cargo del equipo del que forma parte Nuno, quien le pedirá a su esposa que colabore con él elaborando un perfil psicológico del asesino. Por si no hubiese ya suficiente tensión, aparece por la consulta de Nicolasa una mujer que afirma tener una relación con un hombre casado que a la psicóloga le recuerda mucho a su marido. Por otro lado, y en primera persona, Ballabriga y Zaplana dejan espacio para la voz del asesino, que nos irá desvelando sus sensaciones, sus siguientes pasos y, finalmente, sus motivaciones. Un asesino con un pasado durísimo y escabroso como pocos. Lo entenderán sin duda cuando lean la novela.

Bien sabrán los que me lean habitualmente que la clasificación en géneros no suele interesarme demasiado, pero esta vez les diré que Morbo gótico es una novela negra que se aleja de los básicos del género, al menos en cuanto a enfoque. Es como si el noir en ella fuera el pretexto, y no la motivación central de la obra. El foco es Nicolasa, y todo lo demás una excusa para que ella reaccione y salga del pozo donde ha  caído. En cuanto a la voz del asesino y lo que transmite, permítanme que insista, da que pensar. Misterio, tensión e intriga aseguradas en una atmósfera lisboeta lluviosa y bien perfilada.

jueves, 10 de marzo de 2022

El diario de Olivia Morgan, de Iván González

En primer lugar, confesaré que nunca he sido  muy fan de zombis y demás parafernalia postapocalíptica. Si mi memoria no me engaña, no he visto ningún capítulo de The Walking Dead y mi experiencia con los muertos vivientes se limita a una partida de un juego de rol cuyo nombre no recuerdo. No es que el tema me provoque algún tipo de rechazo (consciente, al menos), sino que simplemente no figuraba entre los objetos de mi interés. Pero siempre hay una primera vez para todo. Un día me crucé en redes con un autor que promocionaba una de sus novelas y, desconozco el motivo, algo en ella llamó poderosamente mi atención. Meses después, la curiosidad ha podido más que los títulos que ya tenía en lista de espera, y debo decir que la experiencia ha merecido la pena.

El autor se llama Iván González y, la obra en cuestión, El diario de Olivia Morgan. Por lo que parece, se trata de la primera entrega de una saga y, todo sea dicho, es un thriller en toda regla. Ritmo trepidante y conspiraciones aseguradas. El primer capítulo ya pica (y mucho) la curiosidad lectora, pues apunta a un plan pergeñado en las sombras por ciertas élites poderosas cuyo objetivo es el establecimiento de un nuevo orden mundial. Iván González nos presenta a la protagonista a través de las páginas de su diario, que se convierte en el hilo conductor de la novela. Olivia es una joven de 25 años que trabaja como periodista en un diario de Bilbao. Friki en grado máximo y devota de Thanos, su bulldog inglés, tiene una relación sentimental con Ainara, una ertzaintza de armas tomar. Un día Olivia recibe un curioso mensaje en el que un tal VKleaks la conmina a registrarse en un determinado espacio cibernético para acceder a una información que podría interesarle como periodista. Después, una voz narradora en tercera persona nos desvelará a otro jugador en el peligroso juego cuyo premio es el dominio mundial: una institución denominada El Santuario, que aspira a la regeneración de la Madre Tierra a un precio muy alto, saboteando para ello la compleja operación de las poderosas élites. Olivia no tardará en comprender la importancia de la información que VKleaks intentaba transmitirle, pero... ¿Quieren saber qué ocurre? Es sencillo. Leanla.

Inocencia, mentiras, amor, traiciones, secretos y mucha tensión son algunos de los ingredientes de una novela que, prácticamente, he devorado con ansia. Si les apetece leer una buena historia, ya saben: pasen y lean. 

sábado, 5 de marzo de 2022

Atropia, de Manuel Susarte Román

En la tradición griega, las Moiras (parcas o hilanderas del destino, como también se las ha llamado) inspiraban gran temor y reverencia, pues eran las responsables del curso que seguían las vidas humanas. Cloto, con una rueca y un huso, hilaba la hebra de vida. Láquesis determinaba, con su vara, cuál sería la longitud del hilo. Y Átropos, con sus letales tijeras, era la encargada de cortarlo poniendo así fin a la existencia.

En torno a esta última gravitaban las musas del muleño Manuel Susarte mientras concebía a su primogénito literario, Atropia, que vio la luz en 2021. La trama de esta novela de misterio(una de las más originales que habré podido leer en estos últimos tiempos) se centra en Juan, un periodista afincado en Madrid que regresa a su pueblo natal a pasar las vacaciones estivales. Una noche, mientras toma una copa con su amigo Luis en un bar abarrotado de gente, su camino se cruza con un personaje de lo más peculiar que comienza a atraer su atención de inmediato. A la mañana siguiente, mientras toma una cerveza, vuelve a ver al individuo comportándose de forma si cabe aún más extraña que la noche anterior. Andrés Figueras se llama el tipo, y armado con un reloj de bolsillo dorado (me ha recordado mucho al conejo blanco de Alicia), un lápiz y un papel, observará con detenimiento una esquina donde, minutos después, tendrá lugar una desgracia. A partir de ese momento, la vida de Juan cambiará para siempre y será presa de pesadillas inquietantes, voces interiores y atroces migrañas que mermarán su tranquilidad de espíritu. Deberá recurrir a Andrés Figueras, el extravagante objeto de su obsesión, para averiguar qué le está ocurriendo. Mientras tanto, la vida de Luis, su mejor amigo, se desmorona y habrá de prestarle ayuda para soltar las cadenas que le atan a una vida cómoda en apariencia. Al final... Ja, y se habrán creído que voy a contarles el final. Si sienten curiosidad, lo leen y la sacian.

De Atropia destacaría, en primer lugar, el  verbo impecable y atractivo de Manuel Susarte, su prosa fluida, cuidada y elegante que hace de su lectura una experiencia muy agradable. Además, señalaría el contraste entre la sencillez y el dinamismo de las situaciones cotidianas y el surrealismo denso de los pasajes oníricos (que, ciertamente, requieren una dosis extra de atención para seguirlos). La curva ascendente de la tensión narrativa, muy bien conseguida. En resumen, lectura muy recomendable. Pasen y lean. No se arrepentirán.

martes, 1 de marzo de 2022

La melodía del sueño, de Rafael Quereda

Creo que no me equivoco si afirmo que a la gran mayoría de nosotros nos gustaría dejar en el mundo una huella indeleble de nuestro paso por los días. Que tras nuestra marcha se nos siguiera recordando y lo que un día fuimos no se perdiera en tierras baldías donde no alcanza la memoria. A mí me encantaría que alguien se acordara de mí con afecto por haber puesto alguna vez una sonrisa en su cara, o por haberle regalado algún instante efímero de felicidad. Sin embargo, ciertos deseos de perdurar son bastante más ambiciosos...

Si quieren saber a qué me refiero, podrán descubrirlo entre las páginas de La melodía del sueño, ópera prima de Rafael Quereda, publicada por MurciaLibro en 2019. El inicio de la novela (negra, que no se lo había dicho) ya pica la curiosidad del lector. Nos presenta a un individuo, desahuciado de la vida por una enfermedad terminal, que última la planificación de lo que será su obra maestra, aquella por la que permanecerá en la memoria colectiva por los siglos de los siglos. Pocas páginas después, Madrid (ciudad donde se ambienta la trama) despierta con la aparición de un cadáver al que le faltan los ojos. Para más inri, el sujeto era oftalmólogo. Los globos oculares de la víctima son hallados en la fuente del Ángel Caído del Parque del retiro. César Ramos y Lola Henarejos serán la pareja policial encargada de la investigación del caso pero, antes de encontrar siquiera un indicio, otro cadáver al que le han amputado otro órgano relacionado con los sentidos. Así, hasta cinco cadáveres con mutilaciones estrechamente ligadas a sus profesiones. Y cinco apéndices sensoriales colocados estratégicamente en enclaves emblemáticos de la capital. Mientras la histeria hace mella en el ánimo de la población y nuestros investigadores se devanan los sesos intentando encontrar un hilo del que tirar para detener al asesino, un periodista de un periódico local en declive acierta a bautizarlo como "el asesino de los sentidos" y... Ya está bien, ya no les cuento más. Lean, lean si se han quedado con la intriga.

Asesinatos, atracciones complicadas, pasados que vuelven, personajes interesantes, y una banda sonora de gran calidad (el autor tuvo el detalle de listarla en un apéndice) les acompañarán si deciden embarcarse en esta lectura. Ya saben. Si se animan, pasen y lean. 

sábado, 19 de febrero de 2022

Imperia. Invencibles (Partes 1 y 2), de Carola Vercaigne

A veces uno está feliz y triste al mismo tiempo. Feliz por haber tenido la suerte de cruzarse con una gran historia como la que relata Carola Vercaigne en su saga Imperia. Triste porque toca decirles adiós (al menos por el momento) a unos personajes con los que uno ha convivido tanto tiempo que son ya casi parte de la familia. Ya les habré dicho alguna vez que a mí las despedidas se me dan peor que mal, y esta no iba a ser menos.

Imperia. Invencibles es el título de la cuarta y quinta entregas de la saga. Como podrán deducir, e imagino que por cuestiones de volumen, se nos presenta en dos partes que suman aproximadamente unas 900 páginas.¡Y qué páginas! Tras la congoja del final de La Unión, en Invencibles asistimos ojipláticos al cumplimiento de los vaticinios que Tarsis Zyla, fundador de Imperia, dejó por escrito en su diario. Mientras uno de los Predestinados y su animal emblemático luchan por asirse a los frágiles hilos que los mantienen en el mundo de los vivos, numerosas tropas venidas del Reino de Liras acampan al otro lado de la muralla. O Imperia acepta las condiciones impuestas por el odioso Magistral Supremo de los lirenses, o se verá abocada a la guerra. Por tanto, los imperianos deberán dejar de lado sus diferencias y el odio ancestral que enfrenta a los sectores y cooperar para hacer frente a la amenaza de aniquilación. Cada uno ha de cumplir su misión. Cada uno ha de afrontar su destino. ¿Lograrán salvar su territorio y proteger su modo de vida? Para saberlo, tendrán que leer, que ya bastante les he contado yo.

Quizá esta sea la entrega de la saga con el ritmo más frenético, y la que goza de mayor carga de tensión dramática. Reconozco que a veces he tenido que dejar de leer para respirar y dejar de sufrir con los personajes. Echaré de menos a los Predestinados, sus ocurrencias y sus descubrimientos. Echaré de menos la magia y las mil y una emociones que me han provocado. Me queda únicamente felicitar a la autora por la excelente historia que desarrollan sus páginas, por la magnífica arquitectura de la trama y por la acertadísima construcción de los personajes, e invitarles a ustedes a que, si gustan, pasen y lean. ¡Siempre libres! 

viernes, 4 de febrero de 2022

Imperia. La unión, de Carola Vercaigne

Seis días. Seis días intensos y agotadores han transcurrido desde que comenzara la lectura de esta obra hasta la última página. Algunos más desde que empecé la saga y sigo enganchadísima a Imperia y a sus Predestinados. A pesar de las complicaciones y las turbulencias de estas semanas, y a pesar de todo el cansancio, he buscado cualquier momento, por pequeñito que fuera, para poder navegar y dejarme llevar por la magia (literal y metafórica) de sus más de 600 páginas.

Imperia. La unión es el título de la tercera entrega de la saga fantástica escrita por Carola Vercaigne y, al igual que los dos títulos anteriores, se trata de un verdadero regalo para todos aquellos lectores ávidos de fantasía. El relato de La Unión parte justo del momento culminante de la anterior, Portadores de luz: nuestros cinco protagonistas, los Predestinados, están de vuelta en Imperia y, gracias a la gran inteligencia y capacidad analítica de uno de ellos, logran encontrar la clave de la salvación de los imperianos que aguardan petrificados en el Santuario. Sin embargo, solo parece haberse cumplido uno de los objetivos de la misión para la que fueron elegidos, puesto que la esperada unión que vendría después del milagro se esfuma ante sus ojos como humo en un día de viento. Los Ságritos hacen a los imperianos volver a sus sectores y a sus vidas anteriores a lo que acaba denominándose "el aturdimiento".  El único que tiene tiempo de narrar a los adultos de su sector sus peripecias antes de que una pulsera dorada les selle los labios es Daniel Zarco, y eso le granjea la incomprensión, el desprecio y la enemistad de un gran número de Hijos del Dragón. En el territorio de los Hijos del Leviatán, Nathan suma una dolorosa ruptura amorosa a su obligado mutismo, lo que desemboca en un par de descubrimientos poco menos que espectaculares, protagonizados por su propia hermana y la criatura mítica del sector. En el sector de los Hijos del Unicornio, Yered ha de enfrentarse al mayor dolor sufrido en su corta existencia, que había dejado en standby por todo lo acontecido en su viaje: la muerte de su caballo y la asignación de uno nuevo, con sorpresa incluida. Por el contrario, en el bosque de los Hijos de la Libélula, se operan ciertos cambios en beneficio de Eris, que mitigan en cierto modo su sufrimiento por tener lejos a su amor. Cuando todos piensan que su gran logro no ha servido para nada, que están condenados a vivir tras sus murallas y a perder, con el tiempo, el afecto de los otros Predestinados, una decisión de los Ságritos provoca un giro sorprendente en los acontecimientos: los elegidos podrán contar lo que pasó, pero únicamente a los jóvenes de Imperia. Así, reúnen a la juventud imperiana durante tres días en el único terreno neutro del que disponen: el Santuario. ¿Qué saldrá de esa congregación de enemigos desde la cuna? ¿Unión o desunión? ¿Sueños cumplidos o ilusiones rotas? ¿Podrán los imperianos volver a la tranquilidad? Muchas preguntas, lo sé, pero tendrán que leer para averiguar.

Tensión dramática a espuertas en una obra bien cimentada y excelentemente construida. Con gran acierto, Carola Vercaigne salpica la narración de los hechos con páginas del diario escrito por Tarsis Zyla, que irán dando sentido a todo lo descubierto por los protagonistas a la vez que generan nuevas intrigas. ¿Y el final? Les aseguro que de infarto. Ya saben: si gustan, pasen y lean. 

Danza de dragones (Canción de Hielo y Fuego V), de George R.R. Martin

En el inmenso tablero donde el poder se escribe con fuego y sangre, hay historias que no solo leemos. Vivimos en ellas. Las goza...